¿Cuál es la historia de los balones del Mundial?

23 Mundiales, 24 balones, 23 historias que merecen contarse. Conoce a detalle la historia de cada uno de los balones del Mundial.

Desde el Mundial de 2006, cada balón empezó a incorporar el nombre de los dos equipos que se enfrentaban, la ciudad y la fecha del partido. ¡Cada esférico guarda su propia historia!

¿Cuál es la historia de los balones del Mundial?​

Introducción

¿Alguna vez te has puesto a pensar que, en cada Copa del Mundo, hay un personaje que aparece en absolutamente todas las jugadas, todos los goles, todas las atajadas y todos los penaltis que te rompen el corazón? No es Messi. No es Cristiano Ronaldo. Es la pelota. El balón. La redonda. Ese objeto motivo de festejos y que sin él no tendríamos Mundial.  

 

La historia de los balones del Mundial es, en realidad, la historia del fútbol mismo: llena de innovaciones, polémicas, momentos memorables y una evolución que va desde balones de cuero que se llenaban de agua y pesaban como piedras, hasta balones con chips que transmiten datos 500 veces por segundo al VAR. Sí, como lo lees.

Échate para acá, porque esto se pone buenísimo.

¿Cuál es la historia de los balones del Mundial?

¿Cuál es la historia de los balones del Mundial?

Antes de que Adidas apareciera en escena, el panorama de los balones mundialistas era un verdadero desastre. No existía un balón oficial único; cada país anfitrión ponía la pelota que más le convenía. Imagínate: ¿qué tal que en la final de México 86 cada selección hubiera traído su propio balón? Eso exactamente pasó en el primer Mundial de la historia. Y fue tan caótico como suena.

 

No fue sino hasta 1970, en México, cuando la FIFA le entregó a Adidas la responsabilidad exclusiva de diseñar y fabricar el balón oficial de cada torneo. Desde entonces, cada cuatro años, la presentación del balón se convirtió en todo un evento: diseños que homenajean al país sede, innovaciones tecnológicas que cambian el juego y, de vez en cuando, una polémica monumental con los porteros quejándose de que la pelota “hace lo que quiere”.

 

¿Cuáles han sido los balones oficiales de la FIFA en cada Mundial?

Desde el T-Model y Tiento hasta el recién Trionda de 2026, haremos un recorrido de todos los balones que figuraron en cada Mundial celebrado:

🇺🇾 Uruguay 1930 — T-Model y Tiento

El primer Mundial de la historia arrancó sin balón oficial. Así nomás. Cada selección llegó con su propio esférico, como en las retas en las canchas de tu casa. Ninguno de los dos balones tenía válvula, así que perdían presión durante el partido. Jugar con una pelota desinflándose en tiempo real tenía su propio drama.

 

La situación llegó al punto más absurdo en la final entre Uruguay y Argentina: ambos equipos querían jugar con su balón y ninguno quería ceder. El árbitro belga John Langenus resolvió el asunto con una solución digna de un partido de barrio: primer tiempo con el balón argentino (el Tiento), segundo tiempo con el uruguayo (el T-Model). 

 

Argentina ganaba 2-1 al descanso. Uruguay, con su pelota más grande y pesada en el segundo tiempo, remontó para ganar 4-2 y consagrarse primer campeón del mundo. ¿Casualidad? ¿Ventaja pensada? Está de pensarse…

 

Ambos balones son reliquias absolutas del fútbol. Lo que se conserva son los modelos originales que ambas selecciones llevaron a la final más caótica nunca antes vista en la historia de los mundiales. No hubo un balón “oficial”, pero tanto el T-Model como el Tiento son parte de las leyendas del fútbol.  

 
🇺🇾 Uruguay 1930 — T-Model y Tiento

🇮🇹 Italia 1934 — Federale 102

Con el caos del primer Mundial fresco en la memoria de todos, Italia 1934 marcó el debut de un balón único para todo el torneo. El Federale 102 fue fabricado por el ECAS (algo así como el Organismo Gubernamental Italiano para Suministros Deportivos) y fue el primero en sustituir los gruesos cordones de cuero endurecido por cordones de algodón, haciendo al balón más suave para cabecear. Eso sí, seguía sin válvula, pero mínimo todos jugaban con lo mismo.

 

El tener un solo balón eliminó excusas y niveló los partidos. Curiosamente, el Federale le quedó de maravilla a los locales: Italia ganó 2-1 sobre Checoslovaquia (ahora Chequia) en la final. ¿Fue el balón? ¿Fue por ser anfitriones? Quién sabe, pero el precedente estaba puesto.

 

El Federale 102 es, ahora sí, el primero. El origen de la idea de que todos deberían jugar con la misma pelota. Coleccionar una réplica de este balón es tener en las manos un verdadero tesoro y más si es un balón con el que se jugó el Mundial del 34. 

🇮🇹 Italia 1934 — Federale 102

🇫🇷 Francia 1938 — Allen Coupe du Monde

El balón del Mundial de Francia fue producido por la fábrica Allen de París y tenía inscrita la leyenda “Coupe Du Monde”. Con sus 13 paneles de piel de vaca marrón oscura (sí, así de específico), era más redondo que su antecesor. Aunque seguía siendo cosido e inflado completamente a mano por artesanos. En pocas palabras: más que un balón, un objeto de manufactura artesanal pura.

 

¿Esperaban que Francia ganara el mundial por ser anfitrión? Pues no, porque no le trajo suerte. Italia volvió a levantar el título, convirtiéndose en el primer bicampeón del mundo. Lo importante es que nadie sabía que sería el último Mundial por ocho años: la Segunda Guerra Mundial canceló los torneos de 1942 y 1946. El Allen fue el balón que cerró una era, porque el fútbol tuvo que esperar a que el mundo se calmara.

 

Este es el último balón artesanal de preguerra, fabricado antes de que el mundo se rompiera. Cargado de historia con H mayúscula, y no solo futbolística, sino humana. Por eso tiene un peso simbólico que va mucho más allá del fútbol.

🇫🇷 Francia 1938 — Allen Coupe du Monde

🇧🇷 Brasil 1950 — Superball Duplo T

Después del paréntesis bélico, la pelota volvió a rodar y trajo consigo una innovación que hoy parece obvia pero que en su momento fue un gran avance: el primer balón mundialista con válvula. El Superball Duplo T, ensamblado a partir de 12 piezas a mano, permitía que todos los balones del torneo tuvieran exactamente la misma presión. ¡Ya era hora! 

 

El Superball debutó mientras Brasil vivía el peor golpe de su historia futbolística hasta esa entonces: con Uruguay ganando la final ante 200,000 espectadores en el propio Maracaná. Exacto, el famoso “Maracanazo”. Esa herida tardó años en sanar, y este balón presenció de frente esta tragedia bailada al son de un tango uruguayo.

 

Es el balón de la mayor tragedia del fútbol brasileño y tal vez de una final de Mundial. El “Maracanazo” no es solo un resultado; es una herida cultural. Tener una réplica oficial del Superball Duplo T es tener en las manos a uno de los protagonistas de aquella desgracia.

🇧🇷 Brasil 1950 — Superball Duplo T

🇨🇭 Suiza 1954 — Swiss World Champion

Este balón llegó con el nombre más presumido de la historia: Swiss World Champion. Estaba hecho de cuero curtido de color mucho más claro que sus antecesores y era considerablemente más redondo. Visual y físicamente, ya empezaba a parecerse a los balones que conocemos al día de hoy.

 

El problema para esta pelota es que Suiza no ganó el Mundial. Lo ganó Alemania, en una final épica contra Hungría que pasaría a la historia como el “Milagro de Berna”. Fue en este torneo cuando el DT alemán Sepp Herberger pronunció la frase que definiría al fútbol para siempre: “El balón es redondo y un partido dura 90 minutos.” Puros factos.

 

Un balón que se llamó “Swiss World Champion y no ganó nada el país que lo bautizó así. Por supuesto que la ironía del nombre lo hace irresistible. Eso, más el “Milagro de Berna” de fondo, lo convierte en una pieza con historia y humor en partes iguales.

🇨🇭 Suiza 1954 — Swiss World Champion

🇸🇪 Suecia 1958 — Sydsvenska Läder & Remfabrik Top Star

El Top Star estaba hecho de cuero de vaca ligeramente blanqueado y sin grandes innovaciones técnicas respecto a sus predecesores. Era un balón de transición, discreto en su diseño, sin aspavientos tecnológicos. Pasaría sin pena ni gloria, pero…

 

El torneo que lo vio rodar fue histórico: un Pelé jovencito, de apenas 17 años, debutó en los Mundiales, conquistó al mundo y junto con la selección de Brasil se coronó campeón por primera vez. El Top Star realmente no es memorable por sí mismo. Pero con Pelé pateándolo, cualquier pelota se volvía mágica. 

 

A pesar de que el Top Star es un balón que podría pasar desapercibido, está cargado de mucha, pero mucha historia. Es el balón del debut de Pelé en un Mundial. Punto. No hay argumento adicional necesario: quien entiende de fútbol y de coleccionismo sabe que cualquier objeto asociado al primer Mundial de “O Rei” tiene un valor histórico irremplazable.

🇸🇪 Suecia 1958 — Sydsvenska Läder & Remfabrik Top Star

🇨🇱 Chile 1962 — Crack

El Crack fue diseñado para ser el balón oficial de Chile 62, pero tenía un problema gravísimo que lo hundiría antes de terminar el torneo: se desinflaba durante los partidos. El agua se filtraba por sus costuras y la presión caía en pleno juego. Su nombre era una presagio, porque literalmente hizo crack

 

La solución fue sencilla pero un poco vergonzosa: se usaron 100 balones del Top Star de 1958 como una alternativa para los partidos. Brasil ganó su segundo título consecutivo. El Crack pasó a la historia como el balón que no pudo con su chamba: el único en la historia del Mundial en ser prácticamente sustituido a mitad de torneo.

 

Lo más curioso es que es un objeto de colección precisamente por su fracaso épico. En coleccionismo, los objetos con historia propia valen doble. El Crack es la curiosidad más grande de la historia de los balones mundialistas y eso lo hace absolutamente único.

🇨🇱 Chile 1962 — Crack

🇬🇧 Inglaterra 1966 — Slazenger Challenge 4 Star

El Slazenger Challenge 4 Star fue fabricado en el país sede y trajo una novedad significativa: por primera vez se fabricaron balones en diferentes colores, incluyendo el rojo. Esto era crucial para la televisión, que comenzaba a jugar un papel enorme en la transmisión de los partidos.

 

Ya hablamos de tragedias en finales y de balones en sí, pero este protagonizó uno de los momentos más polémicos de la historia mundialista: el gol de Geoff Hurst en la final de Wembley. El remate pegó en el larguero, rebotó… ¿dentro o fuera de la línea? El árbitro lo vió legal, Inglaterra ganó 4-2 y se coronó campeón. Hasta hoy, el debate sigue vivo, pero la tecnología demostró que no era gol.

 

Este es el balón del único título inglés y de uno de los goles más controvertidos de la historia del fútbol. Si existiera un Top 10 de momentos controversiales en el fútbol, el gol de Wembley estaría seguramente en el Top 3. Tener una réplica del Slazenger es tener la controversia en la mano.

Inglaterra 1966 — Slazenger Challenge 4 Star

🇲🇽 México 1970 — Adidas Telstar

Aquí comienza la era Adidas. La FIFA le entregó a los alemanes la patente exclusiva del balón mundialista y el resultado fue revolucionario: el Telstar, con sus 20 hexágonos blancos y 12 pentágonos negros, se convirtió en el diseño de balón más reconocible del mundo. Su influencia es tanta que, cuando dibujamos un balón, lo hacemos con su diseño. 

 

México 70 es considerado por muchos el mejor Mundial de la historia, y el Telstar rodó debajo de los pies de Pelé, Müller y toda una generación dorada. El primer Mundial transmitido en color en muchos países, con el balón más visible que se había diseñado hasta entonces: el Telstar y México 70 son inseparables.

 

Como lo decía, este es el balón de fútbol más reconocible de la historia. Cualquier réplica del Telstar original no es solo una pelota; es el objeto que definió visualmente al fútbol para generaciones enteras. Es el balón del segundo mundial de Pelé. Es el primer balón Adidas. Es simplemente icónico.

🇲🇽 México 1970 — Adidas Telstar

🇩🇪 Alemania 1974 — Adidas Telstar Durlast

¿Para qué cambiar algo que funciona perfectamente? Para Alemania 74, Adidas mantuvo el diseño del Telstar pero le añadió una capa llamada Durlast, un recubrimiento protector contra la humedad que alargaba considerablemente la vida útil del balón. También se añadieron inscripciones en alemán, dando un toque local al ícono.

 

Este mundial fue memorable por la filosofía del “fútbol total” holandés de Cruyff, uno de los más influyentes en la historia. Aunque la Copa se la llevó Alemania. En fin, el Telstar Durlast fue testigo de Cruyff girando, de Müller rematando, de un fútbol que redefinió cómo se entendía el juego.

 

Esta pelota es la evolución directa del Telstar original, con el plus tecnológico del Durlast. Coleccionar el Telstar Durlast es completar el díptico del balón más icónico: tienes el original de 1970 y su versión mejorada de 1974, las dos primeras ediciones Adidas en la historia del Mundial.

🇩🇪 Alemania 1974 — Adidas Telstar Durlast

🇦🇷 Argentina 1978 — Adidas Tango River Plate

El Tango marcó el inicio de una nueva era de diseño. Mantenía los 20 hexágonos y 12 pentágonos del Telstar, pero ahora los hexágonos tenían impresiones de formas triangulares negras que creaban la ilusión óptica de 12 círculos idénticos alrededor del balón. Era más elegante, más sofisticado. El nombre “Tango” comenzaría una saga que duraría décadas.

 

Argentina ganó su primer Mundial en casa con el Tango rodando en la cancha. Mario Kempes fue la figura, el estadio Monumental de Buenos Aires explotó y todo un pueblo salió a celebrar. Es uno de los títulos más emotivos de la historia del fútbol argentino. Antes de Messi, antes de Maradona, la primera vez.

 

Es el balón del primer título de Argentina y el fundador de la saga Tango, que definiría el diseño de los balones Adidas por más de dos décadas. Doble razón para tenerlo: historia deportiva y diseño que marcó una época.

🇦🇷 Argentina 1978 — Adidas Tango

🇪🇸 España 1982 — Adidas Tango España

El Tango España era poco y nada muy diferente visualmente de su hermano mayor, pero escondía una innovación importante: por primera vez en la historia, las costuras del balón venían soldadas industrialmente en lugar de cosidas a mano. Esto lo hacía más resistente, más uniforme y más consistente en su comportamiento partido a partido. También fue el último balón mundialista completamente hecho de cuero natural.

 

Con esta pelota, Italia ganó su tercer título con el legendario Paolo Rossi como figura, en un torneo que incluía a Brasil, Alemania y Argentina en su mejor nivel. El Tango España fue testigo del último gran duelo entre las superpotencias del fútbol en una era sin intervención tecnológica, con el cuero puro como árbitro silencioso.

 

El Tango España es el último balón mundialista de cuero natural. Con él se cerró una era de más de 50 años de balones hechos con dicho material. Cualquier cosa que sea “el último de su tipo” tiene valor coleccionable garantizado y más si es una réplica original o aun mejor, uno utilizado en un partido del Mundial.

🇪🇸 España 1982 — Adidas Tango España

🇲🇽 México 1986 — Adidas Azteca

El segundo Mundial mexicano llegó con una pelota que cambiaría la historia: el Azteca fue el primer balón completamente sintético de una Copa del Mundo. Gracias a su superficie de poliuretano, era mucho más repelente al agua y tenía un comportamiento más consistente bajo lluvia o humedad. Además, era hermoso con su diseño que homenajeaba a la cultura del país. 

 

Curioso, porque el Telstar fue tocado por los pies de O Rei. El Azteca fue tocado por los pies de Diego Armando Maradona en uno de los torneos más brillantes de un jugador a nivel individual en la historia del fútbol. La Mano de Dios y el Gol del Siglo ocurrieron con este balón en los cuartos de final contra Inglaterra. Dos de los momentos más discutidos y más admirados de la historia mundialista, con el mismo balón, en el mismo partido, por el mismo jugador.

 

Este balón es coleccionable por una doble razón histórica: primer balón sintético del Mundial y balón de los dos goles más famosos de Maradona. Si hubiera un balón que resume qué significa coleccionar historia del fútbol, el Azteca de México 86 está en el top 3.

🇲🇽 México 1986 — Adidas Azteca

🇮🇹 Italia 1990 — Adidas Etrusco Unico

El Etrusco Unico debe su nombre a los etruscos, la antigua civilización que habitó la península itálica antes de Roma. Era el balón más tecnológico hasta la fecha: el primero con una capa interior de espuma de poliuretano negro, lo que le daba más precisión en la trayectoria y consistencia en el vuelo.

 

Italia 90 fue el Mundial de los porteros y las defensas. El torneo produjo el menor promedio de goles por partido de la historia. El Etrusco era tan predecible en su trayectoria que los arqueros lo leían con facilidad. Lo que lo convirtió en el arquetipo del torneo: defensa, orden y el famoso “catenaccio” antes de que el fútbol volteara hacia el ataque.

Este es el balón del Mundial más “defensivo” de la historia y tiene un diseño marcadamente artístico, inspirado en la cultura de la Italia antigua. Para quien colecciona balones con identidad cultural fuerte y no solo deportiva, el Etrusco Unico es una pieza imprescindible.

🇮🇹 Italia 1990 — Adidas Etrusco Unico

🇺🇸 Estados Unidos 1994 — Adidas Questra

El nombre “Questra” viene de quest for the stars (búsqueda de las estrellas), y el balón estuvo a la altura de su nombre. Fue el primero con una capa de polietileno blanco que aseguraba un altísimo retorno de energía, más una capa de espuma debajo para amortiguar los cabezazos. En resumen: Más ligereza, más potencia, más precisión.

 

Y hablando de estrellas, Brasil encontró la suya en este mundial, ganando su cuarto título en una final contra Italia decidida por el drama de los penaltis. Esta tanda es recordada porque Roberto Baggio falló el último tiro, siendo esta una escena que siempre perseguirá a los azzurri por generaciones. El Questra fue el testigo silencioso de este drama; la pelota que no entró en el momento más esperado.

 

Es el balón del penalti de Baggio. Es el balón del cuarto título de Brasil. Es el balón del primer Mundial en Estados Unidos. Tres hitos en una sola pelota: difícil que un objeto tenga más historia acumulada.

🇺🇸 Estados Unidos 1994 — Adidas Questra

🇫🇷 Francia 1998 — Adidas Tricolore

El Tricolore fue el primer balón mundialista multicolor en la era moderna de Adidas. Sus colores (azul, blanco y rojo) estaban inspirados en la bandera francesa. También fue producido fuera de Europa por primera vez desde los años 70 e incorporó espuma bajo la superficie para mejorar el control y la respuesta al toque.

 

El balón le trajo suerte a Les Bleus, ya que ganó en casa su primer título bajo el liderazgo de un mágico Zidane. A pesar de que vivía su mejor momento, Ronaldo “El Fenómeno” pasó de noche aquella final debido a crisis convulsivas en la noche anterior al encuentro. Aquella noche en Saint-Denis, el Tricolore vió a Zidane consagrarse como leyenda del fútbol.

 

Este balón es sin duda uno que debe ser parte de la colección de un pambolero. Es el primer balón multicolor de la historia del Mundial y el balón del 1ª título francés. Además, el Tricolore marca un antes y un después en el diseño de los balones. De allí en adelante, las pelotas del Mundial ya nunca serían blancas y negras.

🇫🇷 Francia 1998 — Adidas Tricolore

🇰🇷 🇯🇵 Corea - Japón 2002 — Adidas Fevernova

El primer mundial del nuevo milenio llegó junto con el Fevernova, un balón que rompió todos los moldes. Diseño colorido con formas y estética inspiradas en la cultura asiática, y una tecnología interior que garantizaba trayectorias más precisas gracias a un tejido de polímero de tres capas. Era realmente distinto a todos los balones anteriores.

 

En su momento, Francia hizo marchar al Tricolore al compás de La Marsellesa, pero Brasil hizo bailar al Fevernova al ritmo de la samba. Con Ronaldo redimido y siendo Bota de Oro del torneo, La Canarinha ganó su quinto título. Sin embargo, este balón también fue testigo de sorpresas y polémicas: Francia eliminada en fase de grupos, Turquía peleando el 3º lugar y Corea del Sur eliminando controversialmente a España e Italia. 

 

Sin duda, el Fevernova no solo es futurista y audaz, sino también es un balón lleno de historia. Es la pelota que vió a Brasil convertirse en el máximo ganador de los mundiales. Asimismo, es la pelota con la que comenzó la Maldición del Campeón.  

🇯🇵🇰🇷 Corea-Japón 2002 — Adidas Fevernova

🇩🇪 Alemania 2006 — Adidas +Teamgeist

El +Teamgeist fue desarrollado con apoyo de la Universidad de Loughborough y marcó el debut de la ciencia aerodinámica en el diseño de balones mundialistas. Con solo 14 paneles, en lugar de los 32 tradicionales, su superficie era más redonda, su comportamiento en el aire más predecible y su capacidad de repeler el agua, excepcional. Menos costuras, más control.

 

Alemania 2006 fue el torneo del renacimiento del buen fútbol. Fue un mundial plagado de estrellas como Ronaldinho, Ronaldo, Figo, Tevez, Riquelme, Nedved, Shevchenko, Kaká, Buffon, Totti, Pirlo, Henry, Rooney, Beckham, van Nistelrooy, van der Saar y más. Además vimos el debut en mundiales de las dos máximas leyendas actuales: Lionel Messi y Cristiano Ronaldo. 

 

Pero también fue el último baile de Zidane (y de su cabezazo) y el de una Alemania que enamoró al mundo por tener uno de los mejores mundiales en la historia. El Teamgeist rodó elegante durante toda la disputa. 

🇩🇪 Alemania 2006 — Adidas +Teamgeist

🇿🇦 Sudáfrica 2010 — Adidas Jabulani

El Jabulani, que significa “celebrar” en zulú,  fue el primer balón mundialista compuesto de solo 8 paneles tridimensionales. Menos paneles, un balón más redondo. Y el problema era ese, al ser un balón demasiado redondo se comportaba de forma errática e impredecible. Simple y sencillamente los tiros libres y cualquiera de larga distancia se volvieron imposibles de atajar.

Los porteros del mundo se quejaron del balón, convirtiéndolo en el primer mundialista que generaba una gran polémica por su comportamiento. Gracias a eso, el Jabulani fue el gran protagonista polémico de Sudáfrica 2010, el primer Mundial africano.

 

Pero no todo fue malo, España ganó su único título jugando con una tranquilidad y una posesión que le quitó protagonismo al Jabulani. Victoria que, por cierto, predijo el pulpo Paul. Pero bueno, el balón, con sus movimientos imposibles, quedó como el antihéroe del torneo.

 

El Jabulani es el balón que todo el mundo recuerda “por malo”, lo que paradójicamente lo convierte en uno de los más buscados. En coleccionismo, la infamia también vende. Además, es el balón del primer Mundial africano y el del único título español: historia positiva y negativa en la misma pelota.

🇿🇦 Sudáfrica 2010 — Adidas Jabulani

🇧🇷 Brasil 2014 — Adidas Brazuca

Después del escándalo del Jabulani, Adidas necesitaba redimirse y lo logró. El Brazuca fue probado durante dos años y medio por más de 600 jugadores en 30 países antes de llegar al torneo. Sus 6 paneles asimétricos y sus costuras profundas le daban estabilidad excepcional y un comportamiento predecible que los porteros agradecieron. También fue el primer balón mundialista con presencia activa en redes sociales: el Brazuca tuvo su propia cuenta de Twitter durante el Mundial.

 

El Brazuca vio a Alemania dominar de inicio a fin: goleó a la Portugal de Cristiano Ronaldo 4 a 0 en fase de grupos, humilló a Brasil 7-1 en su casa y venció a la Argentina de Messi en la final con gol de Götze. Además, este mundial fue donde Miroslav Klose se convirtió (momentáneamente) en el máximo goleador de la historia de los mundiales.

 

Este es el balón del cuarto título alemán. Pero también fue parte protagonista de una de las humillaciones más grandes en la historia del fútbol. Si el Maracanazo de 1950 fue la herida brasileña del siglo XX, el 7-1 fue la del siglo XXI, y el Brazuca estuvo ahí. 

🇧🇷 Brasil 2014 — Adidas Brazuca

🇷🇺 Rusia 2018 — Adidas Telstar 18

Para Rusia 2018 volvió el nombre más legendario de la historia, pero con tecnología de la época. El Telstar 18 rindió homenaje al balón original de México 1970 con píxeles que imitaban los clásicos pentágonos negros, y fue el primer balón mundialista con una cápsula NFC integrada para acceder a estadísticas y experiencias digitales por medio del celular. 

 

Francia levantó su segundo título con este balón rodando en los estadios rusos. Además, vimos a Mbappé levantarse como el heredero de Zidane para Les Bleus, así como el de Cristiano y Messi en los libros de la historia del fútbol. También junto con el Telstar 18 debutó la polémica del VAR.  

 

Sin duda, el Telstar 18 fusionó al ícono más reconocible del fútbol con la tecnología del siglo XXI. Sumado a eso, está el hecho de que es el heredero del un gran ícono como el Telstar de México 1970.

🇷🇺 Rusia 2018 — Adidas Telstar 18

🇶🇦 Catar 2022 — Adidas Al Rihla

“Al Rihla” significa “el viaje” en árabe, y vaya viaje que representó. Con un diseño de 20 paneles en forma irregular que optimizaban la aerodinámica, fue el balón más veloz en la historia de los Mundiales. Sus colores vibrantes rendían homenaje a la arquitectura y a los paisajes de Qatar. Pero lo más innovador fue invisible: el Al Rihla fue el primer balón mundialista con chip IMU (Unidad de Medición Inercial) integrado, transmitiendo datos en tiempo real al VAR. Gracias a esto, el fuera de lugar semiautomático debutó por primera vez en un Mundial.

 

¡Y ahora sí! Argentina, liderada por Messi, ganó su tercera Copa del Mundo en una final que fue más que cardiaca. Vimos como Francia resurgía gracias a Mbappé, quedándose a poco de ser la primera selección bicampeona de la era moderna. En fin, el Al Rihla fue el balón que consagró a Messi, para muchos, como el más grande de la historia. 

 

Este balón, a pesar de ser reciente, es historia pura y uno muy coleccionable. Es el balón de la coronación de Messi. Punto. El Telstar de México 70 es el balón de Pelé, el Azteca de México 86 el de Maradona y el Al Rihla de Qatar 2022 el de Messi.

🇶🇦 Qatar 2022 — Adidas Al Rihla

🇲🇽 🇺🇸 🇨🇦 México, EE.UU. y Canadá 2026 — Adidas Trionda

El Trionda, el balón del primer mundial organizado por tres países. Con colores que hacen homenaje a los tres anfitriones, así como un nombre que evoca a las sedes y la emoción de cada partido. Técnicamente es una bestia al estar armado únicamente por 4 paneles termosellados con costuras profundas para maximizar su estabilidad en el aire. Y sí, también tiene un sensor que transmite datos al bendito VAR. 


A pesar de ser muy joven, el Trionda ya está escribiendo su propia historia. Rodó por primera vez el 11 de junio de 2026 en el mítico Estadio Azteca (no, no le vamos a decir Banorte). También es el balón de los nuevos récords y leyendas:

 

  • Por primera vez participan 48 países en el Mundial.

  • Cristiano Ronaldo y Lionel Messi participan con este balón en su sexto mundial consecutivo. 

  • Al momento, Lionel Messi (18) y Kylian Mbappé (16) son los máximos goleadores del mundial, siendo aún jugadores en activo.

  • Cristiano Ronaldo es el único jugador en la historia en marcar en 6 mundiales consecutivos. 

  • Luka Modrić, Manuel Neuer, Yūto Nagatomo, Cristiano Ronaldo y Lionel Messi llevan consigo el parche Legacy que los acredita como jugadores que han participado en 5 o 6 ediciones.   

  • El propio Messi alcanzó nuevos récords en esta edición: más partidos mundialistas jugados, más asistencias de gol en el Mundial, más victorias en mundiales, más minutos jugados en mundiales.

 

Sí, seguramente este es el balón más tecnológico jamás creado, pero aún más importante es que rueda en el mundial más ambicioso de la historia. Además, el balón será recordado por ser el del último mundial de leyendas como Messi y Cristiano Ronaldo. El coleccionista que entienda esto hoy, le lleva ventaja al resto.

🇲🇽🇺🇸🇨🇦 México-Estados Unidos-Canadá 2026 — Adidas Trionda

Cierre de colección

Desde el Tiento de cuero sin válvula en 1930 hasta el tecnológico Trionda, la historia de los balones del Mundial es una línea del tiempo de la innovación humana puesta al servicio del juego más hermoso del mundo.

 

Cada balón carga con el peso de goles importantes, jugadas más polémicas y los momentos que generaciones enteras tienen grabados en la memoria. Cada balón ha visto a íconos como Pelé, Beckenbauer, Maradona, Zidane, Romario, Ronaldo Nazario, Buffón, Casillas o Messi escribir su nombre y el de sus países con letras de oro en la historia del fútbol.     

 

Eso es lo más bonito de todo: mientras haya un Mundial, habrá un balón que lo cuente.  Y si quieres seguir viviendo la fiebre mundialista o simplemente concocer más, checa ¿Cuál es la historia del Álbum del Mundial de Panini?